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Estás paseando o jugando y, de repente, tu perro empieza a hacer un ruido horrible. No es un ladrido, no es un estornudo. Es un sonido seco, ronco y fuerte, idéntico al graznido de un ganso (honk, honk). Parece que se ahoga, que le falta el aire. Te desesperás.
Si tenés un Yorkshire, un Chihuahua, un Pomerania o un Caniche Toy, es muy probable que estés presenciando un episodio de colapso traqueal. Es una condición mecánica muy común en razas minis, pero que requiere cambios urgentes en tu rutina para no agravarse.
En este artículo de Bienestar, te explico qué le pasa a su garganta, por qué el collar de cuello es su peor enemigo y cómo evitar las crisis.
La Manguera Aplastada: ¿Qué es el colapso?
Imaginá la traquea de tu perro como el tubo corrugado de una aspiradora. Está formada por anillos de cartílago que mantienen el tubo abierto para que pase el aire. En algunos perros pequeños, esos anillos son débiles genéticamente. Cuando el perro inhala fuerte (por emoción o ejercicio), los anillos se «chupan» hacia adentro y se aplastan, cerrando el paso del aire.
Ese sonido de «ganso» es el aire intentando pasar a la fuerza por un tubo cerrado. Es angustiante, pero generalmente pasa cuando el perro se calma.
Regla de Oro: Prohibido el Collar de Cuello
Si tu perro tiene este diagnóstico (o si es de raza mini y querés prevenirlo), tirá el collar ya mismo.
Cualquier presión en el cuello puede desencadenar una crisis. Si usás collar y tu perro tira de la correa, se está ahorcando a sí mismo y aplastando sus anillos traqueales.
La solución: El Arnés (Pretal) en H o Y.
Como vimos al armar el kit de paseo urbano, el uso de un pretal (especialmente los que agarran del pecho y espalda, dejando el cuello libre) es obligatorio. La fuerza de la correa debe ir al tórax, nunca a la garganta.
Factores que empeoran la tos
El colapso traqueal es crónico (no se cura, salvo con cirugía compleja), pero se gestiona evitando los gatillos:
1. La Obesidad (El enemigo #1)
La grasa no solo se acumula en la panza, también en el cuello y el tórax, presionando las vías respiratorias. Un perro con colapso traqueal debe estar delgado. Si tiene sobrepeso, la dificultad para respirar se multiplica por diez. (Si necesitás ayuda con esto, revisá nuestra guía sobre obesidad y dieta).
2. La Excitación desmedida
Si tu perro se pone loco cuando llegás a casa y empieza a toser, tenés que cambiar el saludo. Entrá con calma, ignoralo hasta que se siente y no fomentes los saltos y gritos. Cuanto más rápido respire, más se le cerrará la garganta.
3. El Calor
El jadeo intenso también colapsa la traquea. En verano, los paseos deben ser cortos y frescos.
¿Qué hacer durante una crisis?
Si empieza a tener el ataque de «tos de ganso»:
- Mantené la calma: Si vos te asustás, él se asusta más y respira peor.
- No lo alces apretando el pecho: Dejalo en el suelo o sostenelo suavemente sin presionar el tórax.
- Masaje suave: A veces, acariciar suavemente la garganta (muy suave) ayuda a relajar el espasmo.
- Aire fresco: Si están en un lugar caluroso, llevalo a un lugar ventilado o con aire acondicionado.
Según el American College of Veterinary Surgeons (ACVS), la mayoría de los perros pueden vivir una vida normal con tratamiento médico (antiinflamatorios/antitusivos) y cambios de estilo de vida, dejando la cirugía solo para casos donde no pueden respirar.
Conclusión: Calidad de vida
El colapso traqueal en perros suena aterrador, pero es manejable.
Hacé el cambio a pretal hoy mismo, mantenelo en peso pluma y evitá las situaciones de estrés extremo. Tu perro podrá respirar mejor y seguir disfrutando de sus paseos sin esa tos molesta.




