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El verano en Buenos Aires no da tregua. La humedad, el asfalto que irradia fuego y las temperaturas que superan los 30°C crean un cóctel mortal, no solo para nosotros, sino especialmente para nuestros mejores amigos.
Cada año, las guardias veterinarias se llenan de casos desesperados que podrían haberse evitado. Dueños llorando porque sacaron a pasear a su Bulldog Francés a las 2 de la tarde, o porque dejaron al perro en el auto «solo 5 minutos» para bajar al kiosco.
El golpe de calor en perros (o shock térmico) no es simplemente que el perro «tenga calor». Es una emergencia médica gravísima donde la temperatura corporal del animal sube por encima de los 42°C, cocinando literalmente sus órganos internos y provocando fallas multiorgánicas en cuestión de minutos.
En esta guía de supervivencia para el verano urbano, vamos a aprender a detectar las señales antes de que sea tarde, veremos por qué los perros «chatos» están en la zona de riesgo rojo y te enseñaré la regla de oro del asfalto que todos deberían conocer.

¿Por qué los perros sufren más el calor que los humanos?
Para entender la gravedad del golpe de calor en perros, hay que entender su biología. Nosotros, los humanos, tenemos un sistema de refrigeración muy eficiente: transpiramos por toda la piel. Cuando el sudor se evapora, nos enfría.
Los perros no sudan como nosotros. Solo tienen glándulas sudoríparas en las almohadillas de las patas, lo cual es insuficiente para bajar la temperatura de todo el cuerpo. Su principal mecanismo de refrigeración es el jadeo. Al jadear, intercambian aire caliente de sus pulmones por aire más fresco del exterior y evaporan agua de la lengua.
Pero, ¿qué pasa cuando el aire exterior está a 35°C y hay 90% de humedad (clásico clima porteño)? El sistema falla. El perro jadea aire caliente, no logra enfriarse y su temperatura interna empieza a subir sin control. Ahí es cuando ocurre el golpe de calor en perros.
Razas de Alto Riesgo: La maldición de los Braquicéfalos
Si tenés un perro de hocico chato (Bulldog Francés, Bulldog Inglés, Pug, Bóxer, Pekinés), tenés que saber que tu perro vive el verano con una desventaja biológica enorme.
Estas razas tienen el síndrome braquicefálico:
- Orificios nasales más cerrados (entra menos aire).
- Paladar blando elongado (obstruye la garganta).
- Tráquea más estrecha.
Para ellos, jadear es un esfuerzo físico que genera más calor del que libera. Es un círculo vicioso. Un Bulldog Francés puede sufrir un golpe de calor en perros simplemente por estar sentado al sol 10 minutos, sin siquiera correr. Si sos dueño de uno de estos «gordis», tu vigilancia debe ser militar.
La «Prueba de los 5 Segundos»: El asfalto quema
Este es el error más común de los dueños en la ciudad. Salís con zapatillas y no te das cuenta de que el piso es una plancha bifera. El asfalto y las baldosas acumulan calor y pueden llegar a 60°C, aunque el aire esté a 30°C.
Antes de sacar a tu perro, hacé la Prueba de los 5 Segundos:
- Colocá el dorso de tu mano (la parte de arriba, que es más sensible) sobre el asfalto al sol.
- Mantenela ahí y contá: 1, 2, 3, 4, 5.
- Resultado: Si no aguantás los 5 segundos porque te quema, no podés sacar a tu perro.
Si te quema a vos, a él le va a quemar las almohadillas (generando ampollas muy dolorosas) y, lo que es peor, el calor que sube del piso (por estar más cerca del suelo) le va a disparar la temperatura corporal, acelerando el golpe de calor en perros.
Horarios Prohibidos y Paseos Seguros
En verano, la rutina debe cambiar drásticamente. Olvidate de «sacarlo cuando tengo un hueco».
- Zona Roja (PROHIBIDO): De 11:00 a 17:00 hs. En esta franja, el sol es peligroso y el riesgo de golpe de calor en perros es máximo. Solo salidas higiénicas de 3 minutos a la sombra si es urgente.
- Zona Verde (IDEAL): Antes de las 9:00 hs y después de las 19:00 hs.
- Paseadores: Si contratás paseador (como vimos en nuestro artículo de paseadores vs. dueños (Link Interno)), asegurate de que tenga camioneta con aire acondicionado o que solo haga turnos de mañana temprano. No permitas que caminen a tu perro al mediodía bajo el rayo del sol.
Síntomas de Alerta: Cómo detectar el colapso
El golpe de calor en perros no avisa. Sucede rápido. Tenés que estar atento a estos signos:
- Jadeo excesivo y ruidoso: No es el jadeo normal de alegría. Es un jadeo desesperado, como si se ahogara.
- Encías rojo ladrillo o azules: Si levantás el labio y ves las mucosas de un color rojo oscuro intenso o, peor, azuladas (falta de oxígeno), corré.
- Saliva espesa: Baba muy pegajosa.
- Tambaleo: El perro camina como borracho, se tropieza o no se puede levantar.
- Vómitos o diarrea: A veces con sangre.
Si ves esto, NO esperes. Tenés minutos para actuar.
Protocolo de Emergencia: Qué hacer (y qué NO hacer)
Acá es donde muchos dueños cometen errores fatales por intentar ayudar.
LO QUE NO DEBES HACER:
- NO usar agua helada o hielo directo: Si tirás a un perro hirviendo a una pileta con hielo, provocás una vasoconstricción (los vasos sanguíneos se cierran). Esto atrapa el calor dentro de los órganos vitales en lugar de dejarlo salir. Es contraproducente y peligroso.
- NO taparlo con toallas mojadas: Si le ponés una toalla mojada encima y la dejás ahí, se calienta y genera un «efecto sauna» que impide la evaporación.
LO QUE SÍ DEBES HACER (Primeros Auxilios):
- Moverlo a la sombra o aire acondicionado: Sacalo del sol ya.
- Mojarlo progresivamente: Usá agua fresca (de la canilla, no helada). Mojale las patas, la panza, las axilas y la cabeza.
- Ventilador: Ponelo frente a un ventilador o abanicalo mientras está mojado. La corriente de aire ayuda a evaporar el agua y bajar la temperatura (como nuestro sudor).
- Ofrecer agua: Si puede tragar, dale agua fresca de a poco. No lo obligues a tomar si está desmayado (se puede ahogar).
- Ir al veterinario: Aunque parezca que mejoró, el golpe de calor en perros puede haber dañado los riñones. Debe ser revisado sí o sí.
Accesorios para el Verano: Tecnología refrescante
La industria ha creado soluciones geniales para combatir el golpe de calor en perros.
- Mantas Refrigerantes (Cooling Mats): Son colchonetas con un gel que se activa por presión y se mantiene frío sin necesidad de heladera ni electricidad. Son un salvavidas para que duerman la siesta frescos.
- Chalecos de frío: Se mojan, se escurren y se le ponen al perro. Mantienen el pecho fresco durante el paseo.
- Juguetes congelables: Huesos de goma que se llenan de agua y se congelan. Ideales para que se refresquen mientras juegan.
Conclusión: El sentido común salva vidas
El golpe de calor en perros es 100% prevenible. No es mala suerte, es descuido. Este verano, sé el guardián de tu mascota. Si vos tenés calor, él tiene el doble. Si vos tenés sed, él ya está deshidratado.
Cuidalos del sol, respetá los horarios y recordá: no hay nada más triste que perder a un amigo por un paseo que podía esperar.




