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Llega septiembre/octubre en Buenos Aires. Los días son más lindos, florecen los jacarandás y los plátanos empiezan a soltar esa «pelusa» amarilla que inunda las veredas. Nosotros estornudamos un poco, pero para muchos perros, esta época es un infierno.
Te despertás a las 3 de la mañana con un ruido insoportable: Chup, chup, chup. Es tu perro lamiéndose las patas frenéticamente. Prendés la luz y ves que tiene la piel entre los dedos de un color rojo furioso, casi bordó. Se rasca las axilas, se frota la cara contra el sofá y está irritable.
No tiene pulgas. Tiene alergia estacional (atopía).
La alergia en perros funciona diferente a la de los humanos. Mientras nosotros tenemos rinitis (mocos), ellos manifiestan la alergia a través de la piel. Su piel es su «nariz» gigante que absorbe los alérgenos del ambiente.
En este artículo, vamos a diferenciar la alergia alimentaria de la ambiental, veremos por qué los plátanos porteños son el enemigo público número uno y te daré una rutina de limpieza post-paseo para que tu perro (y vos) puedan volver a dormir de corrido.

El semáforo de la picazón: Síntomas de alerta
¿Cómo sabés si es alergia en perros o si simplemente tiene pulgas? La distribución de la picazón es la clave. La dermatitis atópica (ambiental) suele atacar zonas muy específicas donde la piel es más fina o tiene contacto directo con el pasto/piso:
- Patas (Pododermatitis): Se lamen las manos y pies hasta dejarlos oxidados (el pelo se pone marrón por la saliva) y pelados.
- Axilas e Ingles: Zonas calientes y húmedas donde los alérgenos se pegan.
- Cara y Orejas: Se frotan los ojos con las patas o arrastran la cara por la alfombra. Otitis recurrentes (olor a levadura en el oído) son un signo clásico de alergia de base.
Si tu perro presenta esto estacionalmente (siempre en los mismos meses), casi seguro es ambiental.
Los culpables invisibles: Plátanos y Ácaros
En la ciudad, dos enemigos potencian la alergia en perros:
- Pólenes y Gramíneas: Los árboles como el Plátano (muy común en CABA) sueltan espículas que irritan físicamente y químicamente la piel.
- Ácaros del polvo: Si tu perro es alérgico a los ácaros, el problema está adentro de casa.
Aquí es donde entra la higiene del hogar. Como vimos en nuestro artículo sobre perro en la cama, si tu mascota duerme con vos, esos alérgenos terminan en tus sábanas. Lavar la ropa de cama con agua caliente (60°C) semanalmente es vital para reducir la carga de ácaros que respira y absorbe tu perro toda la noche.
Rutina de «Descontaminación» Post-Paseo
El error más común es volver de la calle y dejar que el perro se acueste directo en su cama. Viene cargado de pólenes invisibles en el pelo y las patas. Para combatir la alergia en perros, tenés que instaurar un «box de limpieza» en la entrada:
- Toallitas Húmedas (o Clorhexidina): Limpiá minuciosamente entre los dedos y las almohadillas. Ahí es donde se acumulan los pólenes que pisó.
- Cepillado rápido: Pasá un cepillo para «barrer» los alérgenos superficiales del manto antes de que entren a tu living.
- Baños terapéuticos: En época de crisis, los baños con champú de avena o clorhexidina (recetado por vet) deben ser más frecuentes (semanales o quincenales) para «barrer» la piel y calmar la picazón. Agua tibia, nunca caliente (el calor activa la histamina y pica más).
¿Es la comida o es el aire?
Muchos dueños cambian el alimento 10 veces pensando que es culpa del pollo. La realidad estadística es que la alergia en perros por causas alimentarias es solo el 10-15% de los casos. El 85% restante es ambiental (atopia) o por pulgas.
El Test de la Dieta de Descarte: Para saber la verdad, debés darle una proteína que NUNCA haya comido (ej: Cordero, Pescado o alimento hidrolizado) durante 8 semanas estrictas. Nada de premios, nada de pan, nada de «un pedacito de queso». Si en 8 semanas la picazón desaparece, era la comida. Si sigue igual (y estamos en primavera), es ambiental.
Tratamientos modernos: Más allá de los corticoides
Antiguamente, la única solución para la alergia en perros era inyectar corticoides. Frenaban la picazón rápido, pero a largo plazo destruían el hígado y los riñones (y hacían engordar al perro).
Hoy la dermatología veterinaria avanzó. Existen opciones más seguras:
- Apoquel / Cytopoint: Son terapias biológicas que bloquean la señal de «picazón» en el cerebro del perro sin los efectos secundarios de los corticoides. Son más caros, pero seguros para uso crónico.
- Inmunoterapia (Vacunas): Se hacen tests de alergia para ver qué le hace mal (ej: polen de fresno) y se prepara una «vacuna» personalizada para que su cuerpo deje de reaccionar. Es la única cura real a largo plazo.
Conclusión: Calidad de vida
Ver a tu perro rascarse hasta sangrar es desesperante. La alergia en perros no se cura (se controla), pero con manejo ambiental podés devolverle la paz. Limpiá esas patas al llegar, consultá por las nuevas terapias y evitá los paseos en zonas de pasto alto cuando el recuento de polen es alto. Si no tenés tiempo de elegir rutas seguras, recordá que un paseador profesional suele conocer qué plazas están «fumigadas» o menos cargadas de alérgenos.




